percusión
MORTON FELDMAN
Compuesta a mediados de la década de 1960, The King of Denmark trasciende la concepción tradicional de la percusión —a menudo asociada con la fuerza, el volumen y la energía rítmica— para adentrarse en un universo de absoluta delicadeza, silencio y sutileza tímbrica.
La partitura está escrita en la icónica notación gráfica de Feldman, donde el tiempo se distribuye espacialmente en una cuadrícula y las alturas relativas (agudas, medias, graves) se indican sin determinar alturas exactas ni ritmos estrictos. Sin embargo, la exigencia técnica y conceptual más radical de la obra radica en sus condiciones de interpretación: el percusionista debe tocar todos los instrumentos empleando únicamente los dedos y las manos, sin utilizar baquetas ni mazas. Además, la obra requiere mantenerse en una dinámica extremadamente suave, en el límite mismo de lo audible.
El título evoca la célebre leyenda danesa durante la Segunda Guerra Mundial sobre el rey Christian X vistiendo la estrella de David en solidaridad con los ciudadanos judíos. En palabras del propio Feldman, la obra busca un estado de quietud silenciosa pero cargada de significado, donde los sonidos emergen y se desvanecen casi como murmullos o sombras en el espacio.
The King of Denmark no es solo una exploración del timbre y del espacio sonoro, sino también un acto de concentración poética y contención expresiva que invita al oyente a una escucha profunda e introspectiva.
