Umbrales (2004)

para cuarteto de oboe, fagot, violonchelo y piano
Carlos Andrés Mejía Zuluaga

El cuarteto fue compuesto en 2004 como parte de toda una experimentación estética. El 1er movimiento, Umbrales, hace parte de una exploración que intenta transparentar el mundo onírico como lo percibe Carl G. Jung en su libro “El Hombre y sus Símbolos”. La elección instrumental es puramente colorista, tímbrica, tomando instrumentos de voces oscuras y pastosas, y usando el piano como el lienzo sobre el que se mueven dichos personajes instrumentales, teniendo al oboe como un representante de la melancolía, el fagot la angustia y el violonchelo el amor, todos desde una perspectiva onírica, donde el piano es el espacio sonoro que los soporta, la psique eterna que sustenta a estos personajes como si fuera el escenario donde los protagonistas se desenvuelven en el acto nocturno de vivir una vida paralela, la del sueño como instrumento reparador o de desciframiento.

Esta obra ganó el 2° Concurso de Composición de la Universidad de Caldas en Diciembre de 2004.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio