para oboe, marimba, vibráfono, violín y violonchelo
Le Temps et La Matière (2025) es una de las obras ganadoras del Primer Concurso de Composición Cirilo Vila, celebrado en La Serena (Chile) en el contexto del Festival MusicAhora. En este marco, la obra se inscribe dentro de una escena contemporánea que explora nuevas formas de organización del sonido, poniendo especial énfasis en la dimensión perceptiva y en la materialidad del fenómeno musical.
La pieza propone una reflexión sonora en torno a las transformaciones que la materia ejerce sobre el tiempo y la manera en que estas inciden en su percepción. Más que entender el tiempo como un flujo lineal y estable, la obra lo aborda como una entidad maleable, susceptible de ser deformada, expandida o suspendida a partir de la acción de los distintos materiales sonoros. En este sentido, cada gesto musical no solo se despliega en el tiempo, sino que contribuye activamente a redefinirlo.
A lo largo de la obra los distintos instrumentos —oboe, percusión, violín y violonchelo— desarrollan un entramado de relaciones en el que el timbre adquiere un rol estructural. Mediante técnicas extendidas, variaciones en la articulación y sutiles modificaciones en la densidad sonora, se construyen texturas que oscilan entre lo difuso y lo compacto, generando una constante tensión entre claridad y ambigüedad. Estas transformaciones no se presentan de manera abrupta, sino que emergen gradualmente, como procesos orgánicos que invitan a una escucha atenta y prolongada.
El discurso musical evita jerarquías tradicionales, privilegiando en cambio una lógica de coexistencia y superposición de capas. De este modo, el oyente se ve inmerso en un espacio sonoro en el que las referencias temporales habituales se vuelven inestables. Hacia el final de la obra, este proceso culmina en un pasaje de carácter indeterminado, donde la noción de pulso y dirección se disuelve progresivamente, dando lugar a una experiencia en la que el tiempo parece suspenderse.
