El Concierto para piano y orquesta fue escrito entre 1982 y 1983 y dedicado por la compositora a su amigo, el pianista Antonio Fermín. La obra se estrenó en Venezuela el 20 de enero de 1985 en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, interpretada por Fermín junto a la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, bajo la dirección de Alfredo Rugeles. Posteriormente, fue grabado en 1998 por la Orquesta Filarmónica Nacional, manteniendo al mismo solista y bajo la batuta de Pablo Castellanos.
El lenguaje musical de Modesta Bor refleja las influencias de las distintas etapas de su vida: primero las enseñanzas de Vicente Emilio Sojo en Venezuela y, más tarde, las de Aram Khachaturian en la Unión Soviética, donde cursó estudios en la década de 1960. En su etapa de madurez, Bor logró componer obras de gran complejidad técnica y rítmica, con efectos sonoros que exigen una interpretación profunda y precisión armónica, características que definen plenamente a este concierto.
La estructura de la obra se compone de tres movimientos contrastantes que se ejecutan sin interrupción:
Primer movimiento: Comienza con el piano en un tempo moderato y un tema de tresillos que da paso al segundo tema principal de la orquesta, un Allegro deciso. Incluye una cadencia virtuosa con elementos cromáticos y una alta exigencia técnica e interpretativa.
Segundo movimiento: Se desarrolla en un tempo lento y retoma temáticas ya expuestas en el movimiento inicial.
Tercer movimiento: Es un Allegro con Fuoco que destaca por su particularidad rítmica al alternar compases de 3/4 y 5/4. Además, incorpora steel bands en la sección de percusión, aportando un timbre sumamente novedoso para la época.
En definitiva, se trata de una pieza de gran envergadura que sin duda merece una mayor difusión y frecuencia de ejecución.
Nadeztha Hernández