para flauta, clarinete, percusión, piano, violín y violonchelo
Para septeto mixto, Aporía es una exploración sonora sobre el colapso de la paciencia y los límites de la tolerancia psicológica. La obra sumerge al oyente en un callejón sin salida emocional donde el material musical no evoluciona sino que se obsesiona.
Cada motivo, gesto o textura se somete a una repetición implacable, despojada de toda ornamentación, hasta alcanzar un punto de saturación insoportable. La estructura no avanza por desarrollo lógico, sino por agotamiento: solo cuando el elemento se vuelve genuinamente irritante y la psique exige su fin, el sonido se desvanece para dar paso a una nueva celda repetitiva. Es un ciclo de asfixia y liberación interrumpida que confronta a la audiencia con la incomodidad de lo inevitable, transformando la música en un espacio de confinamiento sensorial.
