para orquesta sinfónica
Ana Lara
En 2020, la Dirección de Música de la UNAM me encargó escribir una obertura para la celebración del 250 aniversario del nacimiento de Ludwig van Beethoven. La idea era tomar algunos elementos de la sinfonía que se programaría, en mi caso la VIII Sinfonía, y entablar un diálogo con ella. Esta sinfonía posee una gran energía así es que, respetando la instrumentación original de Beethoven, quise emularla, así como el empleo de las octavas, el cambio abrupto de dinámicas y tempi, las sorpresas armónicas, algunos giros melódicos e instrumentales. De allí el título de la obra: Breves Sombras.
Sin haber incluído ninguna cita textual, espero haber captado el espíritu de esta maravillosa sinfonía y con ello haberle rendido un digno homenaje al maestro de Bonn.
