para guitarra amplificada y sonidos electroacústicos
Despertar a tiempo es una de las preocupaciones más frecuentes en el ambiente citadino, lleno de presiones, en la búsqueda de alimento y oportunidades que pueden escapar al menor descuido. También es una metáfora de cumplimiento del deber, de salir adelante hacia la vida luego de un descanso que frecuentemente parece insuficiente tras el sonido del despertador. Todo ello promete dificultades y disyuntivas para traspasar la inercia de la relajación, la superación de esa comodidad. Me propuse describir esa angustia, la guitarra es el personaje que debe despertar y la electrónica representa las diferentes alarmas, sonidos que en su programación buscan despertar con mediano éxito al ser humano. Mientras tanto el subconsciente en esos sueños lujosos de 5 minutos hace su trabajo rutinario, dilemático, inconformista, culpabilizante.
Musicalmente, la polirritmia es el motivo central de la obra, que en momentos se asoma en motivos de politempo. Los sintetizadores desarrollados para la electrónica, usan combinaciones de AM, FM, síntesis aditiva y granular, emplean barridos de armónicos basados en síntesis sustrativa, y también reproducen con distorsiones y reverberación sonidos de la naturaleza, centrándose en el sonido de los sapos característicos del paisaje sonoro de Caracas en la noche, así como también el chirrido de las cigarras (chicharras) que es un sonido orgánico del atardecer. Ambos sonidos naturales aparecen unidos en un paisaje sonoro artificial que une ambos momentos en forma simultánea, a la manera de un debate entre sonidos de la noche y del día. Esperemos que el despertar ya no cueste y que nos sintamos a gusto para volver a llevar nuestras cargas a la espalda en el camino de subida.
